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¿Cómo actuar ante un inquilino que me da largas?

¿Cómo actuar ante un inquilino que me da largas?.

La situación es muy complicada y delicada cuando un propietario se tiene que enfrentar a la injusta situación del impago de las rentas por parte de su inquilino, mas aún cuando muestra una actitud de desinterés, cuando da largas sin dar soluciones claras. Se debe de analizar caso por caso, pues habrán casos en los que la percepción subjetiva de que nuestro inquilino "nos da largas" no es provocada deliberadamente sino que viene producida por las circunstancias y la incomodidad de la nueva situación, la comunicación con el propietario que en ocasiones tampoco es fácil por la actitud de la propiedad. Los contratos de alquiler están para cumplirlos, y en el caso de que existan contingencias, saber enfrentarse al tema con sinceridad, proponiendo las mejores opciones, opciones reales y no inalcanzables.

Si le dan las garantías necesarias, se puede esperar dos, tres o incluso cuatro meses, de no ser así, la mejor recomendación es la de proceder a la presentación de la demanda de desahucio a partir del segundo mes  de impago, pues según estadísticas y nuestra propia experiencia personal y profesional, es el momento en el que la mayoría de los casos de impago se tornan irreconciliables y cualquier demora en la presentación de la demanda supone pérdida económica, pues el importe que supone el abono del proceso (al menos en nuestro bufete) suele ser equivalente a una mensualidad de impago, de modo que el retraso en la presentación del proceso supondrá pérdida económica que no merecerá la pena. Además, es de destacar que la mayoría de los procesos de desahucio son incobrables debido a la insolvencia de los inquilinos que una vez demandados y una vez estimada la demanda y condenándolos al pago, dicha deuda no se puede hacer efectivo por la inexistencia de bienes para hacer frente al pago debido y judicialmente declarado. ¿Cómo actuar?, conforme las circunstancias, con consideración, pero sin resignación al sometimiento a la actitud de un inquilino que sólo da largas y no busca soluciones.

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